Bartolomé de las Casas: el encomendero que renunció a sus indios y se corrigió dos veces

Bartolomé de las Casas: el encomendero que renunció a sus indios y se corrigió dos veces

Al pulsar, el vídeo se carga desde YouTube, que puede usar cookies. Más información

¿Prefieres verlo en YouTube? Ábrelo allí y déjame un comentario.

CompártelaFacebookX

La historia en breve

Bartolomé de las Casas era cura y encomendero a la vez: tenía indios repartidos que trabajaban para él, sacando oro y labrando la tierra. No era un santo. Era uno más.

En 1513, como capellán de los soldados en la conquista de Cuba, vio en el pueblo de Caonao cómo los españoles mataban a la gente que acababa de recibirlos con pan y pescado. Así lo contó él. Y aun así, al acabar la campaña, aceptó su premio: un repartimiento de indios. Al año siguiente, preparando un sermón, leyó el capítulo 34 del Eclesiástico, que dice que ofrecer a Dios lo quitado a los pobres es como matar a un hijo delante de su padre. El 15 de agosto de 1514 subió al púlpito delante del gobernador e hizo pública su renuncia a sus indios.

Se pasó cincuenta años peleando por ellos: las Leyes Nuevas de 1542, el obispado de Chiapa, la Junta de Valladolid de 1550. Y se equivocó: en 1516 propuso llevar esclavos negros a las Indias; de viejo escribió que aquello había sido tan injusto como lo de los indios. Se corrigió dos veces.

El momento decisivo

Lo decisivo no fue la matanza de Caonao, sino lo que pasó más de un año después. Después de Caonao, Las Casas siguió viviendo de sus indios como cualquier otro colono. El cambio llegó leyendo un texto bíblico mientras preparaba un sermón, y le costó dinero: dejaba una hacienda próspera.

Antes de hacerlo público se lo dijo en privado al gobernador Diego Velázquez, que le respondió: «Mirad, Padre, lo que haceis, no os arrepintais, porque por Dios que os querria ver rico y prosperado», y le dio quince días para pensarlo. Él no cedió. El 15 de agosto de 1514, fiesta de la Asunción, en la iglesia de Sancti Spíritus, dijo al gobernador y a los colonos que no podían salvarse teniendo indios, y que él mismo había dejado los suyos (Historia de las Indias, lib. III, caps. 79-80). Todo lo que sabemos de esta escena lo cuenta él, en tercera persona, décadas después.

Ficha de estudio · gratis

Para ir más allá del vídeo

Quién fue de verdad, el mundo en que vivió, una cronología con la fuente de cada hecho, qué es historia y qué es leyenda, curiosidades, glosario y preguntas para pensar y debatir. Pensada para estudiar, para clase o para contarla bien.

Descargar la ficha (PDF)

Gratis · cada semana

Una historia a la semana en tu correo

Cada semana, una historia real de alguien que no se rindió, con su ficha de estudio. Y pronto, de regalo para los suscriptores: «Las 10 historias que no se rindieron» en un solo PDF.

Sin spam. Te darás de baja con un clic cuando quieras. Política de privacidad.

El mundo en que vivió

Tras los viajes de Colón, la Corona de Castilla fue asentándose en las islas del Caribe. Para repartir el trabajo, los gobernadores asignaban a cada colono un grupo de indígenas, el «repartimiento» o «encomienda»: trabajaban para él en las minas de oro y en los campos y, a cambio, la ley le obligaba a cuidarlos y a enseñarles la fe. En la práctica, el sistema y las epidemias llevaron a un hundimiento de la población indígena. En 1511 los frailes dominicos de La Española denunciaron desde el púlpito aquellos abusos, y en Castilla se abrió un debate que no tenía precedentes: si era justo lo que se estaba haciendo en las Indias.

Verificado: historia y leyenda

Caonao lo cuenta un solo testigo. Solo conocemos la matanza por Las Casas. Él mismo recoge la excusa de los atacantes, que decían temer una emboscada, y la rechaza: los indios no tenían armas (Historia de las Indias, lib. III, cap. 30).

La cifra cambia de una obra a otra. En la Brevísima habla de «más de tres mil ánimas»; en la Historia de las Indias, donde sí nombra Caonao, de unas dos mil en la plaza y más de quinientas en una casa grande.

Las cifras globales de la Brevísima (más de doce y hasta quince millones de muertos) las consideran exageradas casi todos los historiadores. El hundimiento de la población indígena fue real, sobre todo por las epidemias y la sobreexplotación.

Valladolid no fue un debate cara a cara. Las Casas y Sepúlveda expusieron por separado ante una junta de catorce jueces, y no hubo una sentencia final.

«Ningún imperio de su tiempo hizo algo parecido» es un juicio del historiador Lewis Hanke, que lo formula con un «probablemente»: no es un hecho comprobable.

La leyenda negra. Su libro se tradujo pronto a otras lenguas (al inglés en 1583, al latín en 1598) y los enemigos de la monarquía hispánica lo usaron como propaganda. Es una de las bases de la llamada leyenda negra.

¿Sabías que…?

En 1510, en La Vega (La Española), Las Casas cantó la primera misa nueva celebrada en las Indias: la primera de un sacerdote recién ordenado (Historia de las Indias, lib. II, cap. 54).

Su Historia de las Indias, que empezó a escribir en 1527, no se publicó completa hasta 1875-1876, más de tres siglos después de su muerte.

En 1656 se publicó en Londres una traducción de la Brevísima, The Tears of the Indians, dedicada a Oliver Cromwell, para animarle a la guerra contra España.

Fuentes

Primarias: Bartolomé de las Casas, Historia de las Indias (ed. Madrid, 1875-1876): lib. III en https://www.gutenberg.org/ebooks/56283 y https://www.gutenberg.org/ebooks/53131; lib. II en https://www.gutenberg.org/ebooks/53171. Brevísima relación de la destrucción de las Indias (Sevilla, 1552): https://www.cervantesvirtual.com/descargaPdf/brevisima-relacion-de-la-destruccion-de-las-indias/. Memorial de remedios (1516), en J.-P. Tardieu (2001): https://hal.univ-reunion.fr/hal-04088920/document. Domingo de Soto, resumen de la disputa de Valladolid (ed. Llorente, 1822). Secundarias: Paulino Castañeda Delgado, «Bartolomé de las Casas», Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/10684-bartolome-de-las-casas. Lewis Hanke, La lucha por la justicia en la conquista de América (1949). Carlos Sempat Assadourian, en Allpanchis 35-36 (1990). Irene A. Wright, The Early History of Cuba (1916): https://archive.org/details/earlyhistoryofcu00wriguoft. Imágenes: portada de la Brevísima relación (Sevilla, 1552), John Carter Brown Library, dominio público. No hay retrato de época fiable: los rostros del vídeo son recreaciones.

Otras historias

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *