Bernardo de Gálvez: toda la flota tenía miedo. Él entró primero
Pensacola, en la costa de Florida, marzo de 1781. Toda una flota española frente a la bahía, y nadie se atreve a entrar: un fuerte inglés apunta con sus cañones a la única entrada, el barco del almirante, el más grande de todos, encalla en
