Gonzalo Guerrero: el español que eligió quedarse con los mayas

Gonzalo Guerrero: el español que eligió quedarse con los mayas

Al pulsar, el vídeo se carga desde YouTube, que puede usar cookies. Más información

¿Prefieres verlo en YouTube? Ábrelo allí y déjame un comentario.

CompártelaFacebookX

La historia en breve

Gonzalo Guerrero fue un marinero español, «natural de Palos» según Bernal Díaz del Castillo, que naufragó en 1511 y llegó a la costa de Yucatán en un bote con otros supervivientes. Fue esclavo de los mayas junto a Jerónimo de Aguilar. Con los años se casó con una mujer maya, tuvo tres hijos, se tatuó el rostro, se perforó orejas y labio y fue tenido por capitán en la guerra. En 1519 Hernán Cortés le ofreció volver y dijo que no. Casi todo lo que sabemos de él lo contó otro: Aguilar, el compañero que eligió volver.

El momento decisivo

  1. Dos mensajeros indios llegan con una carta de Cortés y unas cuentas verdes para pagar el rescate. Aguilar, que lleva ocho años esperando ese momento, camina hasta donde vive su compañero. Allí está Gonzalo, con la cara tatuada, las orejas horadadas, su mujer y tres niños.

Su respuesta, tal como la contó Aguilar y la escribió Bernal Díaz, cabe en pocas líneas: tengo mujer, tengo hijos, aquí me tienen por capitán, y con esta cara ¿qué dirán los españoles si me ven? Váyase con Dios. Y unas cuentas para mis hijos, que diré que me las mandan mis hermanos de mi tierra.

Lo que hace única esta escena es quién la cuenta. No se conserva ni una palabra escrita por Guerrero. Su decisión nos llega por boca del compañero que eligió lo contrario y por la pluma de un soldado del bando al que él dio la espalda. Aun así, el retrato que dejan es el de un hombre que no se esconde: no dice que lo tengan preso, dice que tiene una vida.

Ficha de estudio · gratis

Para ir más allá del vídeo

Quién fue de verdad, el mundo en que vivió, una cronología con la fuente de cada hecho, qué es historia y qué es leyenda, curiosidades, glosario y preguntas para pensar y debatir. Pensada para estudiar, para clase o para contarla bien.

Descargar la ficha (PDF)

Gratis · cada semana

Una historia a la semana en tu correo

Cada semana, una historia real de alguien que no se rindió, con su ficha de estudio. Y pronto, de regalo para los suscriptores: «Las 10 historias que no se rindieron» en un solo PDF.

Sin spam. Te darás de baja con un clic cuando quieras. Política de privacidad.

El mundo en que vivió

Hacia 1511 los españoles estaban asentados en las Antillas y en el Darién, en el istmo de Panamá, pero no conocían la península de Yucatán. Allí vivían señoríos mayas independientes, cada uno con su señor, sus alianzas y sus guerras. Un náufrago que llegaba a esa costa no encontraba un imperio unificado sino pueblos con sus propias reglas, donde podía morir sacrificado, enfermar, ser esclavo o, con suerte y adaptación, encontrar un sitio. Ocho años después, las expediciones de Francisco Hernández de Córdoba (1517), Juan de Grijalva (1518) y Hernán Cortés (1519) pusieron a esos señoríos ante algo nuevo: hombres barbados que llegaban por mar, armados y en número creciente.

Verificado: historia y leyenda

El nombre no es seguro en todas las fuentes. Bernal Díaz lo llama Gonzalo Guerrero. Pero en un documento del propio Cortés, el otro cautivo aparece como «un Morales», que no había querido venir porque tenía las orejas horadadas, iba pintado como indio y estaba casado con una india con hijos; y la carta de Cereceda habla de «Gonzalo Azora» (o «Aroça», según la transcripción). Que los tres nombres sean la misma persona es una conclusión de los historiadores (Adorno 1996, citada por Cowie 2013).

El naufragio, contado de dos maneras. Bernal Díaz, por boca de Aguilar, habla de un navío que iba del Darién a Santo Domingo y encalló en los Alacranes, con quince hombres y dos mujeres en el batel. La biografía del Diccionario Biográfico Español habla de un barco de la flota de Diego de Nicuesa, perdido cerca de Jamaica, en los bajos de las Víboras, con unos veinte supervivientes. Los detalles varían; la llegada a Yucatán en un bote, no.

Su origen. Bernal Díaz lo hace «natural de Palos»; Antonio de Solís, en 1684, «de Palos de Moguer»; algún estudio moderno lo hace de Badajoz (Cowie 2013). La versión más antigua y más repetida es Palos.

Su muerte. La carta de Cereceda no da el nombre de Guerrero ni describe un cuerpo tatuado: habla de un cristiano llamado Gonzalo Azora que llevaba más de veinte años entre los indios. Por eso se dice «probablemente murió» luchando del lado indígena en Honduras. Se ha relacionado con la defensa del cacique Çiçumba en el valle del río Ulúa frente a Pedro de Alvarado (Adorno, citada por Cowie).

Esposa e hijos con nombre propio. Bernal Díaz dice «la india mujer del Gonzalo», sin nombre. Los nombres que circulan para ella y para sus hijos proceden de novelas y de la tradición moderna; esta ficha no los usa.

Héroe o traidor. Los cronistas de su tiempo lo trataron con dureza: Gonzalo Fernández de Oviedo lo pinta como hereje e idólatra (Cowie 2013). En el México moderno se le recuerda como padre del mestizaje. Ninguna de las dos etiquetas es un dato; esta ficha no juzga la conquista: cuenta la historia de una transformación personal.

¿Sabías que…?

Su respuesta a Aguilar se conserva casi palabra por palabra en Bernal Díaz: «yo tengo labrada la cara é horadadas las orejas; ¿qué dirán de mí desque me vean esos españoles ir desta manera?» (Bernal Díaz, cap. XXVII).

Según el testimonio de Aguilar, fue Guerrero quien animó a los mayas a atacar a los españoles que desembarcaron en la Punta de Catoche en 1517: él ya estaba del otro lado antes de que llegara Cortés (Bernal Díaz, cap. XXIX).

En Chetumal (Quintana Roo, México) hay un monumento al mestizaje erigido en su memoria (DBE, RAH, pie de imagen).

Fuentes

Primarias: Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, caps. XXVII y XXIX; edición digital en el Proyecto Gutenberg (Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, tomo 1), https://www.gutenberg.org/ebooks/64945. Carta del tesorero Andrés de Cereceda (h. 1536), citada por Adorno. Secundarias: Cristina González Hernández, «Gonzalo Guerrero», Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, https://historia-hispanica.rah.es/biografias/21961-gonzalo-guerrero. Lancelot Cowie, «Gonzalo Guerrero: figura histórica y literaria de la Conquista de México», Cuadernos Americanos 144 (México, 2013/2), pp. 185-204, https://rilzea.cialc.unam.mx/jspui/bitstream/CIALC-UNAM/A_CA221/1/CA_144_9.pdf. Rolena Adorno, «La estatua de Gonzalo Guerrero en Akumal: íconos culturales y la reactualización del pasado colonial», Revista Iberoamericana 62 (1996), pp. 905-923. Imágenes: las del vídeo son recreaciones generadas para ilustrar la historia.

Otras historias

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *