Álvar Núñez Cabeza de Vaca: el conquistador que solo venció cuando lo perdió todo

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La historia en breve
Álvar Núñez Cabeza de Vaca nació en Jerez de la Frontera, nieto de Pedro de Vera, el conquistador de Gran Canaria. En 1527 embarcó como tesorero y alguacil mayor en la expedición de Pánfilo de Narváez para conquistar la Florida: unos seiscientos hombres. Tras naufragios, hambre y años de esclavitud entre pueblos indígenas de la costa de Texas, solo cuatro llegaron vivos a México en 1536, después de cruzar a pie el norte del continente. Lo contó él mismo en Naufragios (1542). Más tarde fue gobernador del Río de la Plata, acabó preso, devuelto a España encadenado y condenado.
El momento decisivo
Hay dos momentos y se explican el uno al otro. El primero es el 1 de mayo de 1528: Cabeza de Vaca tiene razón, lo dice, pierde, y aun así sigue al grupo para que nadie lo llame cobarde. La armadura, el cargo y la honra todavía mandan sobre su juicio. El segundo es 1536: el mismo hombre sale al encuentro de cuatro jinetes españoles descalzo, vestido con pieles, sin rango ni armas, y detrás de él camina una multitud que lo sigue por voluntad propia. Entre una escena y otra lo ha perdido todo: barcos, compañeros, ropa, idioma, posición. Y en esos años ha aprendido otra forma de estar entre la gente: comerciar, curar, escuchar. La frase que cierra el contraste no es suya, sino de los indígenas, tal como él la recoge: ellos sanaban y los otros mataban. Todo lo que sabemos de ese momento lo sabemos por su propio relato, escrito para el rey.
Para ir más allá del vídeo
Quién fue de verdad, el mundo en que vivió, una cronología con la fuente de cada hecho, qué es historia y qué es leyenda, curiosidades, glosario y preguntas para pensar y debatir. Pensada para estudiar, para clase o para contarla bien.
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El mundo en que vivió
Eran los años inmediatamente posteriores a la conquista de México por Hernán Cortés (1519-1521). La Corona daba licencias a capitanes que financiaban sus propias expediciones a cambio de gobernar lo que conquistaran, y el norte del Golfo de México era todavía, para los europeos, una tierra «de que ninguna relación teníamos». Al mismo tiempo, la Corona dudaba sobre la esclavitud de los indígenas: la prohibió por real cédula en 1530 y la volvió a permitir en 1534 solo en caso de «guerra justa». Ese vaivén explica el encuentro final de esta historia: los primeros españoles que Cabeza de Vaca encontró, ocho años después, estaban cazando esclavos.
Verificado: historia y leyenda
Naufragios es un informe escrito por el propio protagonista para el rey, años después de los hechos y con su carrera en juego. Los historiadores discuten cuánto pudo ordenar o realzar su papel, por ejemplo en el consejo del 1 de mayo o en el alcance de las curaciones.
Las curaciones no se presentan aquí como milagros: se cuentan como él las contó, con sus propias dudas. La explicación más aceptada hoy es el efecto de la fe y del ritual.
La ruta exacta de la caminata no se puede trazar. La identificación de la isla de Mal Hado con la zona de Galveston (Texas) es obra de los historiadores; el libro no da ese nombre. Del final sí da una referencia: tras el encuentro con los jinetes, los llevaron a Culiacán, donde estaba el alcalde mayor Melchor Díaz (Naufragios, cap. XXXIV). El punto exacto del primer encuentro, en la región del actual estado de Sinaloa, lo sitúan los historiadores; algunas versiones divulgativas hablan del «desierto de Sonora», lo que no encaja con el texto.
Las cifras de duración varían según qué se cuente: él dice «casi seis años» solo entre los indígenas; desde el naufragio hasta el encuentro con los españoles pasan unos ocho; y en el proemio resume diez años «perdido y en cueros», contando desde la salida de España.
La fecha de nacimiento es incierta (entre 1488 y 1492). No existe ningún retrato fiable suyo: los rostros que circulan son imaginados.
En la marcha de 1541-1542 desde la costa de Brasil hasta Asunción se repite a menudo que «no perdió ni un hombre». No es exacto: sus propios Comentarios cuentan que, al cruzar el río Paraná, se volcó una canoa y uno de los españoles se ahogó (Comentarios, cap. XI). Lo que sí destaca el texto es que los pueblos guaraníes del camino los recibieron en paz y los abastecieron, porque el gobernador pagaba lo que tomaba.
Sobre su muerte, la tradición familiar, difundida por su descendiente Ruy Díaz de Guzmán, decía que murió en Sevilla con honores. Los documentos apuntan a otra cosa: una ayuda real de 1556 para su enfermedad y el testimonio del Inca Garcilaso sitúan su final en Valladolid, sin honores y con deudas.
¿Sabías que…?
Los cuatro supervivientes fueron Cabeza de Vaca, Alonso del Castillo, Andrés Dorantes y Estebanico, a quien el libro llama «negro alárabe, natural de Azamor»: un esclavo nacido en la actual Azemmour, en Marruecos (Naufragios, cierre del libro).
Durante la marcha por la Florida, Cabeza de Vaca anota que vio con sus propios ojos una flecha clavada en el pie de un álamo, hundida un jeme, un palmo escaso, en la madera: así de fuertes eran los arcos de los pueblos que encontraron (Naufragios, cap. VII).
En un pueblo del norte de México les regalaron más de seiscientos corazones de venado; por eso lo llamaron el pueblo de los Corazones (Naufragios, cap. XXXII).
El viaje de vuelta tampoco fue tranquilo: de los tres navíos que salieron juntos de Veracruz en abril de 1537, dos dieron la vuelta porque hacían agua, y el suyo siguió solo hasta Lisboa, adonde llegó el 9 de agosto (Naufragios, cap. XXXVII).
Fuentes
Primarias: Álvar Núñez Cabeza de Vaca, La relación (Zamora, 1542), conocida como Naufragios; texto completo en dominio público en Wikisource (https://es.wikisource.org/wiki/Naufragios) y en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/naufragios–0/). Álvar Núñez Cabeza de Vaca, La relación y comentarios (Valladolid, 1555); los Comentarios, escritos por Pero Hernández, «escribano y secretario de la provincia», en edición digital de la Biblioteca Antológica: https://www.biblioteca-antologica.org/es/wp-content/uploads/2017/10/CABEZA-DE-VACA-Comentarios.pdf. Bernal Díaz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, cap. CXXII (sobre Narváez en Cempoala). Secundarias: Rolena Adorno y Patrick Charles Pautz, Álvar Núñez Cabeza de Vaca: His Account, His Life, and the Expedition of Pánfilo de Narváez (University of Nebraska Press, 1999). «Nuevas aportaciones sobre la muerte de Álvar Núñez Cabeza de Vaca en Valladolid», Revista de Historia (2017), https://www.redalyc.org/journal/5717/571763480006/. Silvio Zavala, «Nuño de Guzmán y la esclavitud de los indios», Historia Mexicana. Imágenes: portada de La relación y comentarios (1555), Houghton Library, dominio público; firma de Cabeza de Vaca reproducida en Narrative and Critical History of America (1886), dominio público; mapa de la ruta 1528-1536 por Lencer, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons). Los rostros del vídeo son recreaciones.



